La verdad: teníamos ganas de que llegara este día. Y es que, más de medio año ha estado cerrado el Museo Internacional de Arte Belenista de Mollina. Mucho tiempo sin que el público haya podido disfrutar ‘in situ’ de sus más de 70 belenes y dioramas y unas 2.000 figuras, repartidas por siete salas y zonas expositivas, que la convierten en una colección única en el mundo.

La pandemia de la Covid-19 obligó a cerrar las puertas de este espacio cultural, impidiendo además que el publico pudiera descubrir de primera mano durante la Cuaresma y días posteriores una docena de Escenas de la Pasión. Figuras y escenografías de autores y artistas belenistas como Ángela Tripi, José Luis Mayo, Francisco Javier Guilloto o Montserrat Ribes Daviu. Aún así, para que no quedara en balde el esfuerzo realizado tanto en su montaje, como de la Fundación Díaz Caballero, promotora del museo, por organizar esta exposición, se difundieron varias escenas precisamente durante los últimos momentos de la Pasión de la Semana Santa.

Fue también una forma de llevar hasta las casas de los aficionados del belenismo, a través unas las redes sociales que nos complace gestionar, una muestra del arte que atesora este museo en Mollina. Eran días de seguir difundiendo la cultura por otros medios, mientras se pedía a la ciudadanía que se quedara en casa.

Nuevas señalizaciones en el Museo de Arte Belenista de Mollina, para su reapertura

Con el tiempo llegó la desescalada y la apertura progresiva de los espacios culturales, pero también semanas de incertidumbre que acaban hoy con la reapertura del museo y su nuevo horario. Y se hace tomando las medidas de limpieza y desinfección que se recomiendan por las autoridades sanitarias. También se han dibujado itinerarios para la circulación interna de los visitantes, instalado cartelería con indicaciones higiénico-sanitarias y el mantenimiento de la distancia de seguridad y dispensadores con gel hidroalcohólico.

Retomar la actividad del Museo Internacional de Arte Belenista, del que somos responsables de su departamento de Comunicación, ha sido una decisión sopesada detenidamente por la Fundación Díaz Caballero, sabedores de la delicada situación socioeconómica que se vive por el coronavirus, pero también de la necesidad de continuar con la vida cultural y seguir fomentando aquellas actividades que ayuden a recuperar la llegada de nuevos visitantes a Mollina y al resto de la comarca de Antequera.